Esta serie explora la sensación de estar contenido tras una barrera que separa y distorsiona, una metáfora de las máscaras que usamos en la vida cotidiana. Los retratos siguen un recorrido emocional: desde tensión y rabia, pasando por la pasividad, calma y felicidad, culminando en gestos más explícitos de deseo. La luz, el vapor y el cristal crean una experiencia ambigua, donde proximidad y distancia se mezclan, invitando a cuestionar cómo nos mostramos y cómo nos perciben los demás en situaciones de límite y refracción.